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Escrito por Juan Manuel Fdez. del Torco [Presidente de Cican]   
martes, 11 de diciembre de 2007

Cican


MANIFIESTO DE CONSTITUCIÓN

CENTRO  INDEPENDIENTE  DE CANARIAS

(Un nuevo proyecto para un imprescindible sueño)


Las políticas de centro, durante el siglo XXI, van a constituir el “rompeolas”  democrático para afrontar los preocupantes oleajes que la sucesión de sus décadas van a provocar… El patriotismo constitucional, sin bajezas ni mezquindades; el reformismo permanente ; la irrupción de una modernidad integradora conformada con el “estado del bienestar”; la generalización y el perfeccionamiento del derecho a la educación, la universalidad de la asistencia  sanitaria; los derechos cívicos y sociales convenientemente reconocidos a toda la ciudadanía, y a grupos sociales sustantivos como los jubilados, los discapacitados, y otros colectivos, hasta hace poco marginados..; la asunción de los grandes proyectos éticos contemporáneos: el pacifismo, la “igualdad en la diferencia” entre hombres y mujeres, el ecologismo como eje vertebrador de todas las políticas de desarrollo, porque nuestro planeta agoniza ante nuestros asombrados ojos e indiferentes voluntades.

Se trata de ubicar de la manera más coherente posible, la realidad/libertad de los/as individuos/as, en la realidad/libertad de las sociedades.., desde las más simples a las más complejas sin desnaturalizar el derecho de coexistir y hasta favorecer, las “apetencias” singulares… En nuestra tierra archipielágica, el “demonio” del pleito insular, su afrentador “cainismo”.., su superación y la condena de su uso partidario,es, debe ser, el “grial” de nuestras búsquedas.

El centrismo parecía hasta hace muy poco, que  volvía con sus propias siglas. Y.., no, porque hasta ahora no hubiera  estado presente en la composición política de nuestra sociedad. De hecho, como herramienta de precisión, de calibrador imprescindible para el mejor engarce de las piezas, ha sido permanente utilizada por casi  todos los empeños partidarios, pero lo han practicado las más de las veces como “de conveniencia”, con lo que han conseguido desconcertar y frustrar las aspiraciones de nuestro electorado. Estas perversiones, intentan simplificar el centrismo como un mero recurso de maniobra, considerando la “posición”, como un tinglado provisional, del que se pueden replegar rápidamente, porque, para ellos, su evacuación conlleva poca logística, habida cuenta de lo poco sólida que es la trinchera. Y los que disfrazados, de lideres centristas, se emplearon de esta manera en sus operaciones, lo único que se han  encontrado es con sedes cerradas, deudas mediáticas, mucha munición en las catapultas de los oponentes, y lo peor y más lesivo, muchos desengaños en el corazón de la base social del “corpus” centrista.

          El centrismo, los que lo servimos desde hace mucho tiempo sin monopolizarlo, nos negamos a que sea la “tierra de nadie” en alguna batalla. No debe ser utilizada su esencia, para recetas oportunistas y coyunturales, antes bien, debiera constituir un permanente estado de sensatez y talante, que se definiera por la búsqueda constante de espacios de consenso, renunciando si es preciso, a siempre tener razón, porque ha veces el poseerla en grandes cantidades, no ayuda en nada a la superación de los problemas que nos aquejan, los que acrecientan la desconfianza y el escepticismo, la insoportable desesperanza. El centrismo, aunque no estemos acostumbrados a considerarlo en los últimos tiempos, significa el “apriorismo”, de que las ideas del contrario, no siempre están equivocadas a la hora de aproximarnos en el seno de un espacio institucional de debate, a la ecuación solucionadora de un asunto concreto.

          En todas nuestras islas, el centrismo debe mostrar, sobre todo, su faceta regeneracionista, relevando a los anquilosados protagonistas de la política canaria en general,  y a los que han “intentado” erráticamente apropiarse y “liderar” nuestro “proyecto” en particular, porque.., no han sabido administrar este océano de infinitas posibilidades…

Por todo lo anterior, consideramos como necesario y trascendental la articulación de nuestra comprensión del centrismo político en nuestra tierra, a través de los siguientes requisitos:

1.- La conformación de un proceso de reconstrucción democrática y horizontal, de nuestra fuerza e influencia política y social en  nuestra tierra, estudiando y considerando para ello, las opciones, los compromisos, las alianzas estratégicas, con aquella u aquellas fuerzas políticas que puedan ser aliadas en la consecución de nuestra concepción de “progreso”.

2.- La aceptación por nuestros/as militantes, que nuestra organización  política, nace con la inequívoca voluntad de retroalimentarse del cuerpo social, y cuyo liderazgo no estará regulado por el derecho mercantil u otras manipulaciones bastardas, sino por las normas que regulan el asociacionismo político.., y que sus congresos y otros órganos estarán sometidos a todos los rituales, que para la consecución de la auténtica participación democrática están previstas en nuestros estatutos.

3.- Que nuestro empeño, debe calificarse como una iniciativa “canaria”, formulada e interpretada desde nuestra latitud, desde nuestra realidad , desde nuestra voluntad.., dado la decepcionante “deriva”, y la consecuente desidia, o la no priorización hacia nuestras peculiaridades, desde los partidos  estatales. La independencia política, no es, ni debe ser un obstáculo, para los oportunos y necesarios debates sobre ideas, principios y políticas concretas, con dichos partidos u otros, radicados en nuestro archipiélago…

 4.- Lo insular, es algo sustantivo en la concepción y en la acción de la política en Canarias, porque somos islas, pero en ningún caso, salvada la legítima autonomía insular, el “ser canario/a”, el sentir de los/as canarios/as de las siete islas e islotes anejos, debe ser pervertido con posiciones o discursos que corrompan la naturaleza solidaria de nuestra “pancanariedad”.

5.- Al definirnos como “centrismo político”, y que a falta ni necesidad, de ser la prolongación liberal en lo económico, de grupos o sindicatos de intereses económicos, propios o forasteros, este nuestro proyecto, responde ante la sociedad de las islas, depositaria de su confianza en nuestras personas. El Centro Independiente de Canarias (CICAN), mantendrán una autonomía política radical frente a los poderes económicos, u otros, que pudieran o quisieran apropiarse de una representatividad que solo se adquiere en las urnas.

6.- El interés de la mayoría, está por encima del de las minorías. La población canaria se enfrenta a encrucijadas muy serias en cuanto a su realidad territorial, poblacional. El concepto de desarrollo sostenible, deberá ser convenientemente definido y formulado, integrando en todo caso la creencia de que la riqueza de nuestra tierra, sirva para mejorar las condiciones de vida de todos los canarios y canarias, considerando como tales a todos aquellos y aquellas que de una manera legítima desarrollan su proyecto “vital” entre nosotros/as…

7.- El mejoramiento de los niveles de vida en nuestras islas, implica necesariamente, apostar por un equilibrio entre lo público y lo privado en aquellas políticas que así lo requieran, y apostar decididamente por el fortalecimiento y dinamismo, cuando no la creación, de un tejido empresarial canario, que afronte con decidido apoyo, la diversificación y la exploración de nuevas fuentes de empleo y de riqueza…

8.- Nuestra tierra es vértice de tres continentes, que han proporcionado los elementos que componen las señas de identidad de nuestra idiosincrasia. A nuestra procedencia europea, a nuestra ubicación y a nuestro pasado prehispánico, africano, debemos añadirle nuestra proyección americana y su “efecto reflejo”, remitiendo y retornando multitud de rasgos y elementos diversos, portados por descendientes de canarios/as de origen, cuyas circunstancias les han traído nuevamente entre nosotros. La emigración en destino y el/la emigrante en retorno, deben ser objeto de especial trato y consideración, dada la impagable deuda económica, cultural, de variedad dialectal, y sobre todo afectiva, que les debemos.

 
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